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MhadelyneHealth

21 Feb 2022

La Soledad del Post-Parto

Son bien conocidos los múltiples cambios fisiológicos y anatómicos que sufre el cuerpo de la mujer en el período puerperal o postparto. Asimismo, hay diversos cambios hormonales y bioquímicos que están directamente relacionados con las emociones y pensamientos en este crucial momento en la vida de la mujer. Estas fluctuaciones en los niveles hormonales guardan […]

Autor Mhadelyne Romero Mendez
Categorías Salud Mental
Tiempo lectura 6 min

Son bien conocidos los múltiples cambios fisiológicos y anatómicos que sufre el cuerpo de la mujer en el período puerperal o postparto. Asimismo, hay diversos cambios hormonales y bioquímicos que están directamente relacionados con las emociones y pensamientos en este crucial momento en la vida de la mujer. Estas fluctuaciones en los niveles hormonales guardan una relación estrecha con el estado de ánimo, ya que las hormonas (estrógenos, progesterona, oxitocina, prolactina, cortisol, etc.) suben y bajan, y la mujer también experimenta cambios en su estado de ánimo durante el puerperio. Entonces, queda claro que no es una exageración, sino una realidad.

Sabiendo ya que, por fisiología, nuestro cerebro actuará de forma diferente dependiendo de las fluctuaciones de nuestras hormonas, se puede decir que es normal sentirse diferente. Además, hay que enfatizar en los múltiples cambios en la rutina diaria y la dinámica familiar en el puerperio: la lactancia materna o artificial, cambios incontables de pañales, trasnochos y falta de sueño, cansancio, falta de tiempo para el autocuidado, falta de apoyo en el núcleo familiar y aislamiento social (voluntario o no). A pesar de toda la evidencia científica, muchas mujeres sienten miedo de expresar sus emociones y pensamientos “negativos” porque se pretende que esta etapa sea la más hermosa de la vida de una mujer: dar vida, cuidar, amar y proteger a su recién nacido.

Esto debería brindarte felicidad, y, en efecto, lo hace, pero las hormonas en el cuerpo de la mujer fluctúan y, dependiendo de ellas, trabajará el cerebro. Por ello, es importante contar con el apoyo de tus seres más cercanos, ya que un cuerpo cansado o estresado no es capaz de ver lo positivo o hermoso de cada momento. Muchas veces, los tabúes le dan la espalda a la evidencia científica. A veces, la soledad del postparto no está relacionada con la ausencia física. Sabiendo ya que, por fisiología, nuestro cerebro actuará de forma diferente según las hormonas, se puede decir que es normal sentirse diferente, y, además, hay que enfatizar los múltiples cambios en la rutina diaria y en la dinámica familiar durante el puerperio, la lactancia materna o artificial, los incontables cambios de pañales, trasnochos y la falta de sueño, el cansancio, la falta de tiempo para el autocuidado, la falta de apoyo en el núcleo familiar y el aislamiento social (voluntario o involuntario).

A pesar de toda la evidencia científica, muchas mujeres sienten miedo a expresar sus emociones y pensamientos “negativos” porque se supone que es la etapa más hermosa de la vida de la mujer: dar vida y cuidar, amar y proteger a tu recién nacido debería traerte felicidad, y, en definitiva, sí la da. Sin embargo, las hormonas en el cuerpo de la mujer fluctúan y, dependiendo de ellas, trabaja el cerebro. De aquí la importancia del apoyo de tus seres más cercanos, ya que un cuerpo cansado o estresado no es capaz de ver lo positivo o hermoso de cada momento. Muchas veces, los tabúes le dan la espalda a la evidencia científica.

La mayoría de las veces, la soledad del postparto no está relacionada con la ausencia física, que muchas veces sí lo está, ya que al conocer al bebé nadie vuelve a preguntar por la madre. A su vez, esta puede deberse a una desconexión emocional de nuestros personajes más cercanos. Muchas veces, el desconocimiento de estas personas hace que hagan críticas inoportunas en cuanto a decisiones tomadas por la madre o los padres del recién nacido, como la forma de alimentación (lactancia materna o artificial), circuncisión o no, horas de sueño, la vía del parto: vaginal o cesárea, entre muchas otras cosas. Así como el embarazo puede ser abrumador, también lo es el postparto. No te calles, expresa tus emociones y pensamientos.

Hay ciertas condiciones relacionadas con la soledad del postparto, y que pueden ocurrir en las primeras dos semanas posteriores al parto y extenderse hasta más allá de las seis semanas del mismo. Lo importante es detectar signos de alarma a tiempo y buscar ayuda profesional si la necesitas. Estas condiciones son los llamados Baby Blues, ansiedad periparto y depresión postparto. Todas comparten síntomas en común y se diferencian por la intensidad o severidad de los mismos.

Lo importante es saber que no hay nada de malo contigo, que busques apoyo en tu pareja, familia, amigas y si es necesario busca ayuda profesional: tu obstetra, tu médico de atención primaria, tu psicólogo o psiquiatra, y no porque estés loca, es simplemente porque necesitas ayuda especializada.

La Soledad del Post-Parto puede ser experimentada por cualquier mujer desde la madre primeriza a la más experimentada madre de 4, y es que cada embarazo, cada mujer, cada hijo es único, y definitivamente la dinámica familiar cambia para la pareja de primerizos, y lo mismo ocurrirá en la familia de padres de 4.

Es muy importante es aplicar la autocompasión, amarte y respetarte, y buscar ayuda, apoyo de alguien que pueda encargarse de tu bebé por 15 a 30 minutos al día para encargarte de tu higiene personal y autocuidado: lavarte la cara, cepillarte los dientes, tomar un baño de agua tibia al día; eso hará la diferencia. Comer a las horas, realizar 2 a 3 caminatas de 15-20 minutos al día para tomar aire fresco, tomar el sol, tener contacto con la naturaleza y dedicar al menos 5 minutos a meditar, orar o realizar estiramientos o yoga suave. Quizás alternar las actividades diarias con meditar u orar mientras haces tus Kegels podría ser útil. Lo importante es que no te aísles y pidas ayuda cuando la necesites.

Y ya sabes, no estás sola, y no estás exagerando, ámate y disfruta tu momento de amor y cuidado incondicional para ti y tu bebé, y además no te lo calles, expresa tus emociones y pensamientos.

Lactancia materna/4 semanas post-parto. Derechos de imagen reservados al autor de mhadelynehealth.com

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