16 de Octubre día Mundial de la Alimentación

El día mundial de la alimentación comenzó a celebrarse en el año 1979 con el objetivo de concientizar a la población acerca del hambre, desnutrición y pobreza extrema, se creó no sólo para llamar la atención a la población general, sino también a los entes gubernamentales y al sector productor: agricultura y ganadería. Ya que día a día aumenta la población, incrementándose también la demanda de alimentos, por lo que acabar con el hambre es un efecto en cadena que sólo será logrado si se trabaja en conjunto. Este año el lema es «Un Mundo Hambre cero para el 2030», en un concenso realizado en 2015 por los Estados miembros de las Naciones Unidas.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), una de cada 3 personas están malnutridas: padeciendo obesidad/sobrepeso, desnutrición), 3 a 4 personas de cada 5 padecen pobreza.

Cómo puedes contribuir con el Proyecto «Hambre cero»:

* Adopta una alimentación saludable, sin excesos o déficits, sostenible en el tiempo.

**Sino puedes colaborar incrementando la producción, por lo menos No botes la comida.

*** Participa de forma voluntaria en sociedades comunitarias ayudando a alimentar a los más necesitados.

**** Dona (dinero, comida, ropa) a organizaciones sin fines de lucro, en muchas iglesias de diversas religiones aceptan donaciones y las hacen llegar a los más necesitados.

Alimentación Balanceada:

Cada persona debe cumplir por lo menos con 3 comidas principales al día (desayuno, almuerzo y cena), los cuales deben contener los diferentes grupos de macronutrientes esenciales: carbohidratos, grasas y proteínas. Lo óptimo para un desarrollo y desenvolvimiento adecuado son 3 comidas principales y 3 meriendas pequeñas, espaciadas cada 4 horas, así mismo la ingesta calórica (en promedio para un adulto sano 2000kcal/día) puede variar según el grupo etario, estado fisiólogico (embarazo) y nutricional (desnutrición, obesidad, anemia), necesidades individuales (pérdida o ganancia de peso), así como necesidades especiales: diabetes, hipertensión arterial, trastornos gastrointestinales, renales, hepáticos, neurológicos, metabólicos, entre muchos otros.

Una alimentación balanceada debe aportar las vitaminas, minerales y oligoelementos necesarios para el crecimiento y desarrollo, así como para el funcionamiento óptimo de todos nuestros órganos y sistemas, destacando vitaminas A, B, C y D, ácido fólico, hierro, magnesio, zinc, entre otros muchos, cuyo déficit llevaría al detrimento de la salud, ocasionando daños que en muchas ocasiones pueden ser irreversibles.

Una alimentación balanceada además permitirá el adecuado desarrollo intelectual y habilidades motrices, limitando a futuro la aparición o agravamiento de enfermedades, pudiendo desempeñar una rol productivo a la familia y la sociedad.

Pon tu granito de arena, comienza por tí, en tu casa, con tu familia.

NO te olvides una mano lava a la otra, colaboremos juntos en el proyecto «Hambre cero para el 2030», tu ayuda cuenta, puedes iniciar compartiendo este artículo con tus familiares y amigos y/o leyéndoselo a tus hijos/sobrinos.

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